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Vivir en La Tierra

Nos gustó el planeta y decidimos quedarnos

Harry Potter se despide de sus fans

Sep 25, 2011

No sé si soy la persona más indicada para hablar de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte 2, o lo que es lo mismo, la última entrega de la saga de las aventuras del famoso niño mago, en ésta ya no tan niño –como ocurría en las dos anteriores, por ejemplo-. Harry Potter ha crecido, no en vano han pasado diez años desde que se estrenara la primera película y, poco a poco, film a film, sus aventuras se han ido haciendo más maduras. En los libros también pasa.

Pero eso tenía un riesgo: que se perdiera algo de magia en beneficio de disquisiciones filosóficas y baile de hormonas. Harry Potter y la Orden del Fénix no me acabó de convencer; Harry Potter y el Misterio del Príncipe, me pareció aburrida; Harry Potter y las Reliquias de la muerte 1, fue soporífera. Bien podría haberse llamado “Harry Potter se va de Camping”, porque no pasaba absolutamente nada. Con esa evolución, esta última entrega me daba auténtico pavor, porque todo es susceptible de empeorar. ¿Qué podía pasar en esta última película?

Pues nada de lo que me temía: la película me ha gustado. Incluso me atrevería a decir que es buena. Es más, me ha decepcionado un poco porque he echado a faltar más minutos. En apenas dos horas se resuelve la historia, con momentos gloriosos, pero que podrían haberlo sido más. Atisbos de espectacularidad, que podría haber sido mayor. Que debería haber sido mayor. Al fin y al cabo era la última película. Haberle dado más bombo a las escenas de la batalla de Hogwarts o a determinados duelos mágicos, no habría estado de más.

Aún así, repito, me gustó la película. Es buena. Es el final que todos esperábamos y no defrauda. Es más, desde la primera escena sobrecoge. Te metes en ese Hogwarts gestionado por los mortífagos (seguidores de Voldemort, para los que no lo sepan) y se te encoge el corazón. Y deseas que comience la batalla, que se acabe ya eso de que estén ganando los malos, porque eso no mola nada. Te devuelve un poco a la infancia, a los cuentos de aventuras en los que el bien siempre vence; tu sabes que va a ser así. Pero también sabes que, hasta que sea, a esas fuerzas del bien les espera un largo camino en el que pueden perder valiosos activos.

Me pasó algo similar en la novela, que luego se repitió el viernes con el libro. Sin llegar a reprochárselo del todo, me da la sensación que de que J.K. Rowling bebe de la misma fuente que hemos bebido muchos, alguna que otra vez: El Señor de los Anillos. En el libro se ve y en la película también. Por ejemplo, hay alguna escena que recuerda a la batalla del Abismo de Helm en las Dos Torres y uno espera ver orcos de un momento a otro. Pero salvando ese detalle, merece la pena ir a ver esta última película y despedirse del señor Potter como merece.

Sus aventuras, las aventuras de Harry Potter se han terminado. ¡Larga vida a Harry Potter!

Profesor Albus Dumbledore.

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