The good wine

Bodegas Carchelo sigue dedicando las mejores añadas a su vino Autista, para ayudar y brindar a la salud de las personas que padecen este trastorno.

Silvia Resa López

Una comarca, una bodega y un objetivo o, lo que es lo mismo: Jumilla, Carchelo y el autismo; desde 2008 y en principio en el ámbito de Murcia hasta hoy cuando se ha ampliado el radio de acción a todo el territorio nacional, la bodega jumillana comercializa el tinto Autista, cuyos beneficios se destinan íntegramente a las agrupaciones de personas que padecen el citado trastorno de la conducta.

El martes 2 de abril se celebra el Día de la Concienciación sobre el Autismo, trastorno con una prevalencia de uno por cada centenar de nacimientos en Europa y de uno por cada 88 en EEUU. Técnicamente, los denominados trastornos del espectro autista (TEA) abarcan diversos problemas en el desarrollo de la persona que afectan a su comunicación con otras, a su interacción social. Los afectados reproducen conductas repetitivas y estereotipadas y presentan déficit o ausencia de las denominadas neuronas espejo, que son las que permiten sentir la empatía.

Las personas con autismo carecen de esta última habilidad, al tiempo que muestran conductas poco o nada habituales comparadas con las del resto de la población. Según algunos expertos esta diferencia no es tal, dado que lo que les caracteriza es su forma de ver el mundo, la cual es simplemente distinta.

Sea como fuere, los avances en el estudio de los TEA se ven complementados, en ocasiones, con la popularización a través de películas y series de televisión. Es el caso de The Good Doctor, que narra la historia de un cirujano con autismo y de su día a día en un gran hospital estadounidense. El actor Freddie Highmore, que encarna al personaje del médico Shaun Murphy, ha visitado recientemente nuestro país para promover la nueva temporada de la serie.

“Siempre ayuda que medios como el cine o la televisión divulguen la realidad de las personas con autismo, como en el caso de The Good Doctor, para que la sociedad conozca el trastorno y lo entienda, para que seamos capaces de sentir solidaridad y de comprender cómo les afecta a las familias”, dice Lorenzo Abellán, propietario de Bodegas Carchelo, ubicada en tierras murcianas y donde, desde hace más de una década, elaboran Autista un vino tinto al que destinan sus mejores viñas. El beneficio neto de su comercialización se entrega a las asociaciones de afectados por los TEA.

“Autista es producto de una selección de barricas de Canalizo, a su vez nuestro vino más selecto, al ser de autor”, dice Abellán, quien explica que este proyecto con trece años de andadura partió de una circunstancia, como era la situación de algunos de los trabajadores de Carchelo que tenían hijos con dicho trastorno. “Lo comercializamos desde 2008 a través del club de amigos de la bodega, a cuyos miembros se les envía una caja con seis botellas de Autista cada mes de noviembre”, dice el responsable de Bodegas Carchelo. En principio, la iniciativa cubrió el área de Murcia de la mano de la asociación regional, ASTRADE; “recientemente hemos firmado un acuerdo con FESPAU, la Confederación Española de Autismo, para extender la comercialización del vino por toda España a través del club de amigos y también en el canal online” dice Lorenzo Abellán; “hemos establecido un sistema que en función de la provincia desde donde entre el pedido el margen de beneficio se entregue a la asociación de autismo que corresponda”.

Por el momento son 1.500 botellas del tinto Autista, multivarietal con proporciones variables de uvas Monastrell, Tempranillo y Syrah, a fin de conseguir, en palabras de Joaquín Gálvez, enólogo en Carchelo “un matiz diferenciador que lo haga único” Al fin y al cabo, la leyenda que aparece en la etiqueta del vino así lo expresa: “Soy diferente, soy único, no soy como vosotros. Tengo alma, corazón y amo la vida, pero nadie me entiende”.

Bajo el mar

Carchelo, Altico (monovarietal Syrah), Carchelo Selecto (firma de origen de la bodega, a cargo de Joaquín Gálvez, enólogo) Canalizo, Muri Veteres (monovarietal de uvas Monastrell, con viñedos preparados desde 2008), Extenso (no se elabora todos los años y sólo 500 botellas magnum con crianza de 10 años), The Tapas Wine Collection y Vina Maris, su más reciente creación, completan el elenco vitivinícola de Bodegas Carchelo, que este año cumplirá su trigésimo aniversario en la comarca amparada bajo la Denominación de Origen Jumilla.

“Fuimos pioneros en Jumilla en la elaboración de vinos de calidad con uvas propias y los primeros en pisar suelo estadounidense”, dice Lorenzo Abellán; “nos pasa a nosotros y al resto de la denominación, que somos más valorados fuera de España, mientras que aquí nuestros vinos se siguen considerando broncos y con alto contenido de alcohol, lo cual no se corresponde con la realidad de Jumilla”.

La bodega produce 250.000 botellas anualmente a partir de sus 40 hectáreas de viñedo propio seleccionado, para mantener el umbral de calidad pues “no todas las uvas son idóneas para elaborar nuestros vinos cada año” “Exportamos el 85% de la producción hacia destinos como Estados Unidos, Rusia, Japón, Australia, Nueva Zelanda y por supuesto Europa”.

Y es de puertas afuera donde la bodega española comercializa los competitivos The Tapas Wine Collection, serie que engloba un tinto, un blanco, un rosado y un espumoso de los que Carchelo elabora 250.000 botellas anualmente; “necesitamos oxígeno y volumen para mantener nuestra estructura centrada en vinos de calidad y The Tapas Wine Collection nos la proporciona”, dice Abellán.

Los vinos de Bodegas Carchelo oscilan entre los 5 euros y 30 euros para los vinos de gama, aunque hay excepciones, como el reciente Vina Maris, con crianza bajo el mar. El vino, del que se elaboran 1.800 botellas cuya comercialización se producirá en breve, se presenta en un cofre de madera vieja. Su origen es otro vino de la bodega: Selecto 2012; “son vinos con mucha capacidad de guarda, donde la sensación de fruta es mayor”, dice Lorenzo Abellán; “a 40 metros bajo el agua el afinado del vino es distinto, tanto por la temperatura constante como por el movimiento continuo y suave, lo que en algo vivo le aporta un diferencial: mantiene más la fruta y más fresca durante los nueve meses bajo el mar” El precio de Vina Maris posiblemente duplicará la referencia más alta de la bodega y se destinará a la exportación. Inspecciones cada dos meses a cargo de buzos, estructura de hierro de los jaulones para las botellas y el acuerdo con la bodega submarina en Calpe que lo elabora así lo recomendaban para hacerlo rentable. La bodega continúa bajo el sello de la DO Jumilla “en principio no produciremos vinos en otras denominaciones de calidad, quizá lleguemos a algún acuerdo de joint venture para la comercialización en otras denominaciones, pero no con la intención de implantarnos allí”, dice Lorenzo Abellán, propietario de Bodegas Carchelo.

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