decoracion navideña
Estilo tradicional navideño.

Navidades floridas

Kitsch, Funcional y Lujoso Urbano son los tres estilos que definen este año la ornamentación navideña.

Silvia Resa López

Belenes, coronas, abetos y ristras de bombillas remarcan el lado colorido de la Navidad que, como cada año y obediente a la tradición, sigue las pautas de tierras nórdicas, donde el color verde de la conífera, perenne, simbolizaba la vida que se llevaba al interior de las casas para ser decorada con velas, que a su vez representaban la luz, tan necesaria en los oscuros y fríos inviernos de aquellas latitudes.

Hace ahora más de dos siglos, en Alemania, se “inventó” el árbol navideño tal y como lo conocemos hoy en día, aunque los adornos eran manzanas, fruta que se consumía durante todo el invierno; “significaba abundancia y bienestar”, dice Daniel Santamaría, profesor en la Escuela de Arte Floral de Cataluña; “las manzanas evolucionaron a las esferas de Navidad y las actuales bombillas sustituyeron a las velas”.

Verde y rojo se convirtieron en los colores clásicos que enmarcan la ornamentación navideña, también hoy; sin embargo y desde hace más de tres décadas, en el mercado de Flores de MercaBarna, unidad alimentaria mayorista de la red Mercasa organizan las llamadas “mercademostraciones”, para dar a conocer las tendencias decorativas navideñas de la temporada. En su última edición, celebrada a mediados de noviembre, ha reunido a más de 2.500 floristas y decoradores procedentes de toda España y se han definido tres estilos: Kitsch, Funcional y Lujoso Urbano.

Las mejores escuelas de España han decorado mesas de Navidad.

“Este año el reto era crear el concepto living flower”, dice el profesor Santamaría, a la sazón florista, demostrador y este año director creativo de las mercademostraciones; “estilo enfocado a la utilización de la floristería hacia el interiorismo, que es la tendencia global ahora mismo”; “Living Flower se refiere tanto a las flores como a las plantas como parte de la decoración del hogar” , dice Santamaría; “en MercaBarna montamos un pequeño salón funcional para que los visitantes vieran esa esencia del hogar con otro estilo, la calidez que nos pueden aportar flores y plantas”

Entre sus atribuciones como director artístico, Santamaría se ha ocupado de invitar a las diseñadoras foráneas Gabriela Salazar, mexicana, y a la rusa Natalia Zhizhko, subcampeona del mundo y campeona de Europa en su especialidad, para que expusieran sus respectivos estilos como floristas, naturalista-romántico en el caso de la centroamericana.

“Cuando empecé en la floristería, hace ahora más de treinta años, se decoraban más los escaparates y tiendas por Navidad”, recuerda Daniel Santamaría; “desde hace un par de años hemos vuelto a esa tendencia, dar sensación de Navidad, la fantasía en los locales, hoteles o empresas como movimiento que va creciendo; en este sentido, vuelve lo natural por encima de lo artificial, la convivencia con elementos vivos como una planta o decoraciones florales”; “es efímero, pues las flores duran lo que duran, aunque la gente busca esa calidez que aportan, sobre todo en estas fechas”.

Tres estilos de nuevo

El estilo de Santamaría como florista es marcadamente natural, tal y como él mismo describe: “trabajo con elementos naturales, pero utilizando su movimiento, respetando los materiales y buscando su longevidad”; “me gusta la arquitectura por lo que empleo objetos, formas geométricas que se fusionan con el arte floral, creando un espacio diferente que, al igual que la nueva cocina, pretendo que sea muy visual”.

Tendencia Lujo Urbano.

Según este experto, flores y plantas tienen cada vez una mayor presencia y no sólo en los catálogos de diseño, sino en otros de menor precio, por ejemplo, en los orientados hacia el sector de restauración; “en los establecimientos de hostelería optan por la decoración floral artificial, tanto para motivos como para jardines verticales, ya que desde el punto de vista sanitario es más correcto y además no requieren a un técnico para el cuidado de esas paredes”.

Kitsch, funcional y lujo urbano son las tres tendencias de ornamentación navideña para esta temporada; “es la fusión de diferentes objetos con connotaciones de estilos distintos, para crear algo nuevo”, dice Santamaría refiriéndose al estilo Kitsch; “maneja elementos con mucho color como rosas y  turquesas estridentes, además de las formas vintage” Dice el director artístico de MercaBarna Flor que “la Navidad permite estas licencias, por la fantasía asociada a ella; el estilo Kitsch busca volver a la infancia a través de elementos tales como plumas de colores o una cabeza de reno pintada de color”.

La combinación de flores y plantas con pocos colores pero decorados con tonos metálicos y acompañados de velas, telas de tonos cálidos y maderas es propia del estilo Funcional o nórdico, caracterizado por ser minimalista y algo más sobrio que el anterior. Utiliza también materiales reciclados y piezas vintage. Finalmente, el estilo Lujo Urbano es el más barroco, con uso y abuso de texturas de terciopelo, adornos brillantes, cobres y objetos pesados, del tipo candelabros.

Coronas y guirnaldas

Ciclamen, azalea, elbrus, la perenne y bulbosa amarilis esta última como planta y como flor cortada, las orquídeas, a excepción de la phalaenopsis con y sin perfume o la orquídea cambria ofrecen durabilidad porque crecen, se abren y adornan durante un periodo superior a dos semanas; son algunas de las propuestas de Daniel Santamaría: “en centros de mesa propongo lo verde, con follaje, como la conífera, el pino, el ciprés, elementos y accesorios como malus (árboles y arbustos como el manzano), pimienta y bayas” Dice Santamaría que estos centros requieren un mínimo mantenimiento a partir de agua pulverizada aplicada cada dos o tres días, para contrarrestar el efecto de sequedad de la calefacción.

El director creativo de las mercademostraciones recomienda el uso de guirnaldas para ventanas y chimeneas, al igual que la corona en la puerta principal, “volvemos a la antigua Grecia, donde se daba la bienvenida mediante una guirnalda colocada en la entrada; aunque se había perdido esta tradición, parece que vuelve a ser tendencia” Y es que la simbología es importante, también en Navidad.

Tendencia Kitsch

Sin embargo, decorar con flores y plantas se percibe como un gasto caro por parte de los consumidores; “habrá que valorar si esos cinco euros que puedan costar unas flores que estarán frescas durante cinco días constituye un gasto elevado, pues echando cuentas alcanza tan sólo un euro al día” comenta Santamaría; “todo se basa en la cultura, en el conocimiento de la floristería; países como Dinamarca son líderes en el ranking de gasto floral al mes en Europa, mientras España se sitúa en la décimo sexta posición; y Holanda es el gran mercado floral europeo” Pero Daniel Santamaría tiene un plan: “se echa en falta la organización de actividades en el sector y aunque durante los últimos años hemos evolucionado hacia la demostración, todavía intentamos crear una ebullición similar a la experimentada en el sector culinario, donde se ha producido un auténtico boom, generando expectativas en el consumidor” .

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