Un súper con sex-appeal

Sex Toys Center tiene 10.000 artículos y juguetes eróticos aptos para los más curiosos.

Silvia Resa

Vibradores, bolas chinas, lencería atrevida, aceites y aparatos para masaje son, por así decirlo, los básicos de la cultura sexual en nuestro país, aunque durante los diez últimos años las tendencias han ido cambiando, y hoy son novedad las aplicaciones para smartphones, que permiten activar el juego sexual a kilómetros de distancia.

En Sex Toys Center conocen bien las tendencias del consumo de juguetes sexuales de los españoles; los avala la década que ya dura su negocio, que consiste en una decena de establecimientos de entre 400 y 1.500 metros cuadrados de superficie en cuyos lineales se exponen más de 10.000 referencias de juguetes y productos eróticos.

“Nuestra idea era ofrecer algo diferente, con más espacio”, dice Chantal Granger, propietaria y cocreadora junto a Philippe Langloys de STC (Sex Toys Center); “creemos que nuestros clientes son distintos, con otro perfil pues algunos nunca han entrado en una sex shop”.

“En la actualidad nuestros principales consumidores son mujeres y parejas, personas de cualquier edad con ganas de probar cosas nuevas y de tener una vida sexual plena, para lo que buscan productos de calidad, novedades y también consejos; en el fondo la motivación se concreta en salir de la rutina”, ha dicho Langloys que asegura que “en los últimos años se ha notado que el cliente sabe más sobre estos artículos y su uso”.

A juicio del creador de STC tales cambios obedecen, entre otros factores “al boom de la novela erótica, en especial de grandes éxitos comerciales como ‘50 Sombras de Grey’ que han contribuido a normalizar la compra de productos para disfrutar más del sexo”.

El perfil medio del comprador es tan variopinto como el surtido de un STC, según Granger: “tenemos todo tipo de clientes, no hay una edad fija, si bien hay más mujeres que vienen solas, con o sin amigas y no compran lo mismo, o también acuden con la pareja e incluso hay gente que viene todo el año a visitarnos, si bien sólo compran en momentos especiales, como por ejemplo las fechas navideñas”.

Juguetes favoritos

 “¿Le prestamos más atención a la pantalla del móvil que a nuestra pareja?”, se preguntan de forma retórica en el blog de STC; “los smartphone nos conectan con un mundo abstracto de información y nos desconectan de la experiencia real inmediata, pues cuántas personas usan el móvil hasta en la cama, al acostarse… al hacerlo, dejan de prestar atención a su alrededor y fijan su sentidos en la pantalla”.

Sin dejar de tener sentido tal reflexión lo cierto es que es precisamente utilizando el teléfono móvil como se activa una de las novedades más demandadas últimamente por los clientes de STC. Se trata de una aplicación que tras descargarse permite el control remoto del juguete, conectando a la pareja a kilómetros de distancia; “es distinto al vibrador que se activa mediante un mando, pues tan sólo permite unos cuantos metros entre ambos miembros de la pareja”, dice Granger; “no obstante, dicho juguete causó sensación hace casi una década y todavía se demanda”.

Según la responsable de STC las preferencias de los compradores cambian, siguiendo modas que toman la forma del marketing que las sustenta; “masajeadores, lubricantes con sabor, con efecto de calor, aceites de masaje que pueden ser comestibles son algunos de los artículos más solicitados”, dice Chantal Granger; “aunque los juguetes clásicos con formas realistas se venden cada vez más”.

Pero hay otros elementos que convierten estos artículos en objeto de deseo, “la textura de los vibradores es cada vez más agradable mediante siliconas de alta gama”, dice Granger; “a lo que se une el factor potencia, en sus diversos niveles, que sumados a los diez 10 ritmos distintos incrementan las sensaciones de manera exponencial”. Otros artículos como las bolas chinas, cuyo poder terapéutico se centra en el fortalecimiento del suelo pélvico femenino o los juguetes anales “preferidos por los clientes en época de vacaciones, que es cuando se deciden por probar cosas nuevas” son los favoritos de los compradores de STC.

De esta forma, según la citada portavoz “la gente no viene a nuestros centros a comprar por precio, sino por tamaño y textura de los juguetes que escoge”.

El surtido es amplio, con más de 10.000 referencias de productos, a las que paradójicamente se suman unos 3.000 DVDs de cine erótico “a pesar de estar en la Red el cliente los prefiere por su temática”, explica Chantal Granger.

Promociones en tienda

Algo habitual en los supermercados de STC son las promociones, como ha ocurrido tras la apertura de su décimo súper en Alicante y que ha consistido en el sorteo de un producto diario entre los clientes que acudieran a la tienda y se hicieran un selfie junto a un tótem instalado para la ocasión; “en agosto hemos organizado una campaña en cada establecimiento para que aquellos clientes que lo deseen se inscriban en nuestro club VIP” dice Chantal Granger; “entre los compradores se sortea un obsequio diario”.

En otro de sus centros han iniciado las “Sex Toys Reunion”, al estilo del popular ‘tupper sex’, donde los asistentes pueden aprender usos y aplicaciones de los diversos productos que se comercializan con la ayuda de un especialista.

Para lo que habrá que esperar es para la compra online, ya que según Granger “está prevista, aunque posiblemente se desarrolle a partir del VIP Club”.

Pero sí estará pronto en los lineales de los Sex Toys Center una línea de marca propia integrada por medio centenar de artículos variados entre los que por ejemplo no habrá referencias de lencería. En cualquier caso los responsables de STC cuidan especialmente la procedencia de sus artículos, algunos de los cuales se importan desde China, pero que en su mayoría se fabrican en Francia, Polonia o Alemania. Desde este último país, como también desde Estados Unidos, Suecia o Finlandia se importan marcas de alta gama, pues “se trata de fabricantes destacados en la tecnología de los juguetes mecánicos para adultos”, dice Granger.

“A la gente le gusta la naturalidad y en el caso de que alguien tenga algún tabú, saben que nuestros establecimientos son como farmacias, en el sentido de la discreción”, dice la portavoz de STC; “esto se traduce en que no mantenemos trato alguno con los clientes de puertas para fuera, aunque se tratara de un comprador preferente”.

Así que, tímidos o no, los clientes lo tienen cada vez más fácil para entrar en uno de los supermercados Sex Toys Center… ¿quién se atreve?

 

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