Un hada en mi cocina

Margarita García defiende la gastro ‘a la Mediterránea’

Silvia Resa

En la foto de portada de su primer libro de cocina, tiene cierto parecido con Lauren Graham, la actriz que durante años ha dado vida al divertido y entrañable personaje de Lorelai, en la serie “Las chicas Gilmore”. Ella, Margarita García, es capaz de entrar en nuestras cocinas y, al modo onírico de las hadas, sugerirnos que la dieta ha de ser mediterránea.

“Vivimos en un país perfecto, con la mejor dieta”, dice Marga García, autora del libro “La dieta… ¡que sea mediterránea!” que incluye recetas con ingredientes de dicho patrón alimenticio, propio de los países de la cuenca del mar Mediterráneo y basado sobre todo en cereales, legumbres, hortalizas, vino y aceite de oliva.

Precisamente con respecto a este último producto y de la mano de la Interprofesional del Aceite de Oliva ha creado contenidos gastronómicos para dicha organización, como hemos visto dos meses atrás durante la celebración del Salón del Club de Gourmets, en Madrid.

En aquella ocasión, Margarita elaboró un menú compuesto por un gazpacho adornado con una crema de mango, aceite de oliva virgen extra y vinagre de arroz, atún en conserva, pollo de corral en escabeche y tarta de zanahoria.

Mientras cocinaba tales recetas la chef Marga no dejaba de dar consejos a propósito de la elaboración de los platos: “las verduras utilizadas en el gazpacho pueden dejarse macerar durante un máximo de dos horas en el aceite de oliva, que ha de echarse despacio, para que emulsione a temperatura ambiente”.

O también: “el aceite de oliva virgen extra utilizado para elaborar el atún en conserva puede reutilizarse por ejemplo, para macerar diversos alimentos, o también para añadir a algunas comidas” Y en el caso del bizcocho utilizado para la tarta de zanahoria: “un truco para que quede más esponjoso consiste en quitar un huevo del total de ingredientes”.

A modo de mantra, Margritaa comenta: “no más excusas a la hora de cocinar recetas sencillas para comer mejor”; es justo lo que ocurre cuando se hojea su primer libro de recetas, aptas incluso para los profanos en materia culinaria.

Clasificadas por su procedencia como del agua, de la tierra o del campo, las recetas para preparar aperitivos y entrantes, los platos principales o los postres y caprichos confluyen en un inicio común: el mercado del barrio. “Nuestros mercados están llenos de vida, con alimentos de hermosos colores que nos ofrecen delicadas fragancias que llenan nuestros sentidos”, dice Margarita García en la introducción de su libro; “pasear y comprar en ellos puede ser toda una aventura”.

Y añade, al estilo de una experta coach gastronómica: “aprendamos juntos a reconocer lo que es verdadero, démonos el tiempo necesario para llenar nuestra despensa con todo aquello que la naturaleza nos da, y basemos en ella nuestra alimentación”.

Reinventarse con la cocina

Durante años productora de teatro y televisión, Marga García ha trabajado con figuras relevantes de la escena, como Concha Velasco y en espacios como Ciber Club o Madrid Directo; “cuando llegó la crisis me quedé sin trabajo en la televisión y durante un tiempo no sabía muy bien qué hacer… hasta que un día mi marido me formuló la auténtica pregunta: ¿te das cuenta de que cuando cocinas estás siempre contenta?”.

“Empecé capturando imágenes en mi retina y la memoria visual me llevaba hacia una nueva y original receta”, dice la cocinera, que recuerda cómo a partir de un tweet “surgió la colaboración con la interprofesional del aceite de oliva, que en ese momento tenía como objetivo adaptar la gastro típica de otros países mediante la reformulación de recetas en las que las diversas grasas eran sustituidas por aceite de oliva”.

“Somos afortunados de vivir en España, con la dieta que más conquista en el mundo: la mediterránea”, dice la autora; “en mi casa cocinar nunca ha sido un trámite, sino algo con mucha intención”.

Su afición por los pucheros le viene de atrás, pues una de sus abuelas fue cocinera del actual rey emérito, Juan Carlos. Sin embargo, Marga reconoce que quienes le enseñaron a cocinar fueron su madre y las circunstancias: “éramos cinco hermanos y como mis padres trabajaban también fuera de casa, nos turnábamos una semana cada uno para preparar las comidas; mi madre nos dejaba unas notas a propósito de la elaboración de los platos y fue así como aprendí”.

También así fue como se activó su memoria e inteligencia visuales, que la llevaron a improvisar una de sus recetas estrella: “iba a elaborar un salmón con salsa de cítricos, pero no contaba con los ingredientes precisos, así que eché mostaza y whisky y creé otra receta”.

Desde hace tiempo, Margarita comparte su amplia cultura culinaria y gastronómica en su blog GastroAmantes donde las ilustraciones, al igual que en su libro, están realizadas por la propia autora; “no puedo quedarme con una sola receta, todas son favoritas”, confiesa la cocinera; “si acaso aquella que partió de una vez que descongelé mucha cantidad de salmón y pensé marcarlo a fuego fuerte y posteriormente conservarlo, para que no se echara a perder… sin embargo, lo pincelé con mostaza, eneldo y miel, formé una capa crujiente con pan rallado, copos y chile y lo horneé”.

“En el libro incluyo platos que se cocinan rápido e incluso que podemos dejar preparados para poder estar con la familia y los amigos”, dice la cocinera; “me encanta disfrutar del vinito del aperitivo, por lo que el 85% de mis recetas son de fácil realización”.

Pero además Margarita García nos comenta, entusiasmada, que su pasión compartida por la cocina tendrá en breve un nuevo escenario: “voy a tener una gran cocina, a modo de solución arquitectónica abierta hacia el salón comedor” Será en su nueva casa, cuyos planos ya están listos.

Será su bosque, el lugar en el que conecte con el fuego, el agua, la tierra y el aire para fraguar sus mágicas recetas. Porque Margarita es el hada que se cuela en nuestras cocinas.

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