Nunos, torrijas a la carta

La afamada pastelería madrileña dispone de un surtido de casi 30 tipos del popular postre de Cuaresma.

Silvia Resa

Con leche y canela, con vino, fritas y con azúcar espolvoreada o cocinadas con vino Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda… son sólo algunas de las recetas de las torrijas, el postre por excelencia de la Semana Santa, que cuenta con tantos miles de adeptos como formas hay de elaborarlas. Es el caso de la pastelería madrileña Nunos que, como cada año, lanza una carta con diversas especialidades que sólo pueden conocerse en sus escaparates

“Nos gusta preservar la tradición gastronómica y en materia de torrijas cada año nos reunimos en un juego de innovación en el que medimos la proporción de grasa y azúcar, siguiendo las preferencias de nuestros clientes”, dice el maestro pastelero José Fernández, propietario de la pastelería madrileña Nunos; “todos los años cambiamos la colección de torrijas y como Madrid acoge a mucha gente de fuera, se da la circunstancia de que no siempre pueden probar las especialidades de hace dos años, pues sólo en contadas ocasiones repetimos la receta de la Cuaresma anterior, como la torrija de ron Zacapa la cual seguimos elaborando durante un lustro”.

La tendencia la van marcando los consumidores, dado que “hay algunas torrijas que gustan más y otras menos”, dice el chef pastelero; “cada cereal aporta nuevas sensaciones y texturas que, si las combinamos con maestría, dan como resultado unas torrijas que nos devuelven a su esencia, el pan como principal ingrediente, para así poder disfrutar de la mejor torrija sin renunciar a la innovación”.

En 2018 la innovación de las torrijas de Nunos tiene como fundamento los cereales de segunda generación tales como la quinoa o la chía “como está ocurriendo con la elaboración de panes, muchos de ellos ya sin trigo en su composición”, dice el chef pastelero; “hemos sacado una carta de seis tipos de torrijas, cada cual con un toque relacionado con su semilla o pan de origen”.

El elenco actual engloba latorrija de pan de centeno y cornflakes con relleno de strudel de manzana alemán, la elaborada con pan de chía, leche de coco y chutney de piña, que hace un guiño a la gastro mexicana de esta especialidad, una tercera hecha con pan de espelta, miel ecológica y cuajada.

“La carta se completa con la torrija de quinoa al aroma de pisco y toffee de lima, que hace honor a los aromas peruanos; la torrija sándwich de pan de maíz con mantequilla de cacahuete y la bañada con leche de coco y pan de chía, con ratatouille de piña que nos recuerda los sabores asiáticos”, explica José Fernández.

Las de siempre

Torrijas tradicionales de miel, con canela, de almíbar, también de chocolate y fresas, de chocolate de maracuyá, con toffee y dulce leche, de manzana, de chocolate blanco con avellana, o también a la plancha, que es más ligera. “Son veinte tipos de torrija más clásicos a los que se suman media docena más de la colección 2018 y dos más: una bañada en chocolate y otra de crema bañada en miel.

“En nuestra pastelería tenemos una vitrina sólo para torrijas”, dice José Fernández, quien aboga porque “los españoles deberíamos dedicarnos más a nuestros dulces, pues se trata de un juego de colores, que funde lo visual y lo gastronómico”.

En Nunos el precio de las torrijas varía desde los 52 euros el kilo para las torrijas de colección hasta los 38 euros para las clásicas; “las torrijas que elaboramos son grandes y gruesas, por lo que el precio por unidad oscila entre los cuatro y los seis euros”, dice José Fernández, quien asegura que “al público le gusta este juego de sabores tradicionales e innovadores y responde eligiendo aquéllas que más le convencen”.

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