La prueba del huevo

La organización Inprovo anima a desayunarlo en tortilla, cocido, frito o pasado por agua.

Silvia Resa López

Adivina, adivinanza: ¿cuál es el alimento que contiene proteínas de alta calidad, produce saciedad durante más tiempo, tiene un alto valor nutricional como fuente de vitamina D y ácidos grasos beneficiosos, sólo tiene 75 calorías y es de fácil elaboración? Pues eso: el huevo. Por eso desde la interprofesional Inprovo nos invitan a integrarlo en nuestro desayuno diario, como alternativa a otras proteínas de origen animal, mediante el eslogan “Completa tu desayuno, lo tienes a huevo”.

“Si alguno tuviera que llamarse superalimento, éste sería el huevo”, dice María del Mar Fernández, gerente de la organización Inprovo (Interprofesional del Huevo y sus Productos); “tenemos un alimento muy interesante y a veces un poco olvidado, ya que lleva ahí toda la vida y sigue siendo igual de saludable y con todas las garantías de seguridad alimentaria”.

Desde la organización y de mano del sector se ha puesto en marcha una campaña para dar a conocer las propiedades y la versatilidad de este alimento “que es tremendamente uniforme, esto es, no hay uno mejor en Asturias que en Zaragoza, no hay denominaciones de origen, es por tanto básico y homogéneo”, dice la directora de Inprovo; “las anteriores han sido campañas con apoyo comunitario en las que nos comprometíamos a hablar de los tipos de huevos y de los marcadores; la actual, financiada por el sector productor, goza de mayor libertad, por así decirlo”.

“Completa tu desayuno, lo tienes a huevo no implica que haya que cambiar la primera comida del día”, dice María del Mar Fernández; “sino que hay que darle el valor que tiene, dado que hay estudios que muestran que en España, además de haber personas que no desayunan, otras lo hacen de forma sesgada con sólo un café o con un bollo y vendría bien añadir un huevo” En esto, como en otros temas, lo mejor es imitar lo que pueda ser mejor para nuestra salud:  “en otros países se come porque se digiere bien, es fácil de elaborar y presenta una calidad nutricional que permite rendir mejor”, asegura la gerente de Inprovo; “también está probado que al contener un elevado número de nutrientes se digiere durante más tiempo, produciendo una sensación de saciedad más alargada, lo que evita picoteos calóricos entre horas hasta el almuerzo”.

O huevos, o jamón

Son 134 el número de huevos que, de media, consumimos cada español anualmente en nuestros hogares, equivalentes a casi 8,5 kilos per cápita, según los datos recogidos en el último informe del ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). Por segmentos, los consumidores más destacados son los jubilados, con el 62% por encima de la media, seguidos por los adultos independientes y las parejas sin hijos. Cuando hay prole la familia consume casi la mitad de huevos que la media. Cántabros, vascos, murcianos y aragoneses son los paisanos que más los consumen, mientras los castellanomanchegos están entre los que menos. 

“Está claro que los hábitos han cambiado, y por ejemplo el concepto de comida ya no es como antes; por otra parte, gastamos menos calorías y repartimos las ingestas de alimentos durante todo el día” dice María del Mar Fernández; “en este punto, es interesante destacar que la proteína del huevo se reparte con mayor eficiencia si se emplea como complemento en una de las ingestas diarias”.

Dice esta experta, ingeniera agrónoma por más señas, que, si bien es cierto que el huevo es un complemento ideal, “puede alternarse con otra proteína como la del jamón york”. En España tradicionalmente lo tomábamos durante la cena, pues “era el plato más socorrido en sus diversas formas, había gama de opciones y le podías incorporar cualquier resto” dice María del Mar; “sin embargo, ese hábito de cena fuerte también lo hemos perdido y por ello es conveniente el reparto de los distintos componentes de la dieta a lo largo de las ingestas diarias y de una forma proporcionada a nuestros hábitos de vida”.

Huevos revueltos.

¿Cuántos huevos pueden comerse a la semana?, preguntamos a María del Mar, quien responde con otro interrogante: “¿me harías la misma pregunta en el caso de que se tratara de otro alimento, por ejemplo, melocotones?” Sin embargo, coincide con la idea de que con tanto falso prescriptor en redes, al consumidor se le plantean dudas razonables; “no hay una fórmula mágica, pero un huevo al día está reconocido como beneficioso por los cardiólogos, dependiendo de las necesidades individuales de cada uno, como es el caso de un deportista o de un vegetariano”, dice María del Mar Fernández; “al igual que recomiendan la ingesta de entre dos y tres raciones de proteínas al día”.

Omnívoros polite

“Somos omnívoros, nos creció más el cerebro por el hecho de consumir proteína animal”, dice la gerente de Inprovo; “pero nos falta información nutricional y algunas modas calan en determinadas personas; nos escriben preguntando, por ejemplo, cuántas claras crudas se pueden comer, desconociendo que para aprovechar todos los nutrientes de esta parte del huevo es preciso cocinarlas… hay gurús en Internet que están causando mucho daño”.

Comenta María del Mar Fernández que uno de los nutrientes presentes en el huevo es la vitamina B12, necesaria como suplemento en dietas como las vegetarianas, “la chía o el kale son alimentos recientes que se incorporaron en nuestra dieta y que si no los tomabas parecía que no te nutrias adecuadamente; venían a inventar la rueda; en cambio hay otros alimentos que tenemos en nuestra dieta desde hace décadas” Porque se trata además de un producto sostenible, de proximidad: “el huevo  se produce en todas las regiones de España y, quien más quien menos, tiene a un productor cercano; es una garantía de frescura y todo lo local que uno quiera”.

“Si te pones a pensar en cuántos platos se pueden elaborar a partir de un huevo… se puede añadir a un puré, picado en una ensalada, revuelto, cocido, pasado por agua, frito o en tortilla”, dice María del Mar Fernández; “nos interesa incrementar su consumo, su incorporación a la ingesta diaria; de ahí que recordemos a los consumidores que es extraordinario para enriquecer y completar el desayuno, pues con tantos nuevos alimentos, se nos olvida algo tan básico que tenemos siempre en la nevera; de hecho está en todas. Es un toque de atención: si te gustan los huevos, consúmelos”.

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