Isabel Serrano
Isabel Serrano, psicóloga experta en este tipo de relaciones humanas.

Isabel Serrano, psicóloga: “La cuarentena es una oportunidad para aprender o para darse de tortas”

Silvia Resa López

Cuarentena ¿en pareja, entre parejas o contra parejas? Ahora que empezamos a asomar de nuevo a la vida exterior, ¿qué es lo que ha pasado, está sucediendo y ocurrirá? Se lo preguntamos a Isabel Serrano, psicóloga experta en este tipo de relaciones humanas, para quien “el fenómeno es sorprendente, ya que algunas parejas que parecía que iban a estallar han hallado un camino para estar juntas y otras que en apariencia no tenían problemas han saltado por los aires”.

“Hemos sobrevivido”, dice a modo de pie de foto post cuarentena una mujer en su estado de wasap; aparece junto a su marido, ambos sonrientes; la instantánea da que pensar: por ejemplo y a propósito de este tiempo forzoso de compañía, ¿qué es lo que ha pasado entre las parejas españolas? ¿han mejorado o lo contrario? ¿qué ha pasado con los elementos clave de la pareja, como son el respeto, la intimidad, la confianza y el amor? ¿siguen ahí o se han esfumado ante el avance del virus? Casi todo es una incógnita que procuramos resolver con ayuda de una experta.

En época de cuarentena, con libertad limitada, ¿cómo ha afectado a los diferentes tipos de amor: romántico, de compañeros, pleno, de compromiso?

El amor romántico se mantendrá e incluso puede aumentar si la pareja está separada, ya que se echarán de menos. Si ha habido y sigue habiendo convivencia durante el confinamiento, aspectos como la tendencia a la negación, a no ver del amado más que lo que queremos ver puede ser un caldo de cultivo que anticipe el paso a la siguiente fase de las relaciones, es decir, la diferenciación, “bajar al otro del pedestal” proceso que puede hacerse mediante conflictos abiertos, o con una ira que se va reprimiendo.

El amor de compañía puede adaptarse mucho mejor al término de la cuarentena, porque conecta con lo que se necesita ahora: alguien en quien confiar y en quien apoyarse. Que baje la pasión por miedo o por estar demasiado tiempo juntos no afectará a estas parejas, ya que antes tampoco le daban importancia y saben que es parte del seguir creciendo juntos vivir esta experiencia.

El amor pleno o consumado tiene mimbres para salir bien parado, aunque la pasión se verá algo tocada si la convivencia es de 24 horas y si además hay niños; lo normal es que puedan hacer el duelo temporal de aquello que no se puede disfrutar y sigan adelante; mientras que poco a poco se ayudarán y negociarán para manejar la frustración.

Imagen: Kelly Sikkema/ Unsplash.com

El amor de compromiso en cuanto a acuerdo e inercia puede mantenerse siempre y cuando ambas personas tengan esferas individuales que le aporten algo de chispa a sus vidas. Es cierto que con tantas semanas en confinamiento juntos quizá alguno piense que ese “compromiso” hace que no pueda disfrutar de una vida más plena y la sensación de que la vida se escapa puede acrecentarse al estar más en contacto con las frustraciones y no encontrar una salida más vital; así que los miembros de este tipo de parejas es posible que se replanteen los objetivos comunes.

¿Qué ocurre con los príncipes azules, princesas prometidas, sombras de Grey y supermamás, entre otros estereotipos? ¿Qué pasa con las expectativas que se crean ambos miembros de una pareja?

Efectivamente los estereotipos y las expectativas se nutren de la imaginación y de la ilusión; no obstante, desde hace tiempo tenemos un exceso de realidad y además dramática, entendida como convivencia pura, dura y continuada que va a poner en jaque el mantenimiento de ciertas idealizaciones o expectativas. Dicho de otra forma, es probable que caigan por su propio peso, tanto más en la medida en que avance el confinamiento, pues no se puede ser súper fantástico si te están mirando constantemente: hasta el mítico Superman descansaba mientras era Clark Kent… Se va a pinchar el globo de golpe o se van a encontrar matices que antes no se veían, poniéndose en valor otros aspectos. 

¿Es buen momento éste de la post cuarentena para dar espacio a las diferencias?

Durante la cuarentena abordar diferencias importantes debería estar permitido sólo para aquellas parejas expertas emocionalmente y que supieran resolver conflictos sin guardar rencores. Necesitamos unión y remar juntos, así que cualquier diferencia que pueda surgir, si no es urgente, seguro que tampoco es prioritaria. El respeto, por supuesto, es importantísimo y una forma de respetar es mantener la conexión, centrarse en lo que nos une y no poner demasiado énfasis en lo que puede generar un conflicto. Hay que tener en cuenta que no ha habido hasta ahora mucho espacio para airearse, por lo que incluso en estos momentos sería preferible generar un tiempo de espera, dado que también fortalece.

Imagen: Toa Heftiba/ Unsplash.com

¿Cómo se están viviendo estos tiempos de espera según las edades de los miembros de la pareja y la fase en la que ésta se encuentra?

Los matrimonios jóvenes tienen o deben tener energía e ilusión para afrontar el post confinamiento, pero pueden manejar peor la frustración del salir controlado. Si no tienen hijos, puede ser una oportunidad de conectar y a la vez tener tiempos y espacios diferentes; es más, si tienen rutinas que comparten puede ser hasta divertido. Los matrimonios mayores apreciarán la compañía del otro y quizá tengan menos problemas para expresar y compartir la vulnerabilidad, dado que saber que dependen de su pareja más que nunca es algo que puede unirlos. Y saben manejar los tiempos de silencio.

Los matrimonios de mediana edad son una incógnita; en este sentido, dependerá de su estructura, de si tienen hijos pequeños o adolescentes y del momento pre cuarentena. Este tipo de parejas son las que tienen que lidiar con más responsabilidades y quizá tienen en mente a sus padres mayores, a los que no han podido atender, lo que les genera demasiado estrés, pero si se unen y se convierten en los líderes de la manada de su familia, pueden salir victoriosos. En cualquiera de los casos, una pareja que haya entrado en crisis en la cuarentena o que estuviera para separarse, lo lógico es que este confinamiento no haya hecho sino agravar la situación.

¿Qué aporta la Psicología Positiva en materia de parejas en cuarentena? ¿Las personas han creído en valores distintos debido al encierro, o se trataba sólo de una situación temporal?

Creo que en este escenario la Psicología Positiva aporta lo relevante que es dar gracias y pedir perdón, para tener un ambiente óptimo; y es que valorar lo que estamos haciendo y mostrarnos capaces de compartir la vulnerabilidad nos unirá más. Ver al otro por sus fortalezas, saber reforzar la mejor versión del otro.

Después de que esto pase definitivamente, algunas personas habrán aprendido algo para toda la vida: buscarán el sentido, pues, como dice la Psicología Positiva, sin la idea del sentido la mayoría volverá a los mismos vicios a medio plazo. También se dará el desarrollo de emociones positivas como la esperanza, sin por ello bloquear las negativas. Y finalmente, el optimismo, es una postura realista que se centra más en la solución del problema que en el conflicto, lo que ayuda a buscar salidas. Y también el aprecio de lo transpersonal como fortaleza, donde el tiempo a solas es fundamental, pues produce un silencio que ayuda a conectar con uno mismo. 

Distingues varios tipos de conflicto en las parejas, que identificas como simbióticos, hostil dependientes, ‘yo cambiaré si tu cambias’, ‘quiero ser yo’ o ‘un pie dentro, un pie fuera’. ¿Cómo se están resolviendo tales conflictos en estas circunstancias?

Los simbióticos estarán encantados de verse a diario, especialmente si ninguno de los dos comete el error de ser desidealizado por el otro mediante sus conductas. Los hostil dependientespueden vivir un verdadero infierno, ya que tanto la hostilidad como la dependencia se pueden ver incrementadas porque no hay nadie más sobre quien descargar las necesidades y los deseos. Los que tienen ‘un pie dentro, un pie fuera’ suspirarán por la libertad perdida y supongo que se mostrarán pragmáticos en la espera antes de retomar la vida anterior; y si es el caso, saltar en cuanto puedan.

Los del tipo de conflicto ‘quiero ser yo’ se verán algo frustrados en su autoafirmación y quizá regresen levemente o se rebelen ante la imposibilidad de estar como antes. En este caso existe un riesgo elevado de conflicto, pues hay que consensuar y ser un poquito el otro de vez en cuando. En cuanto al ‘yo cambiaré, si tu cambias’ pueden enrocarse en una competición sobre quién hace qué y cómo, la cual puede resultar agotadora. Difícil que puedan colaborar y ser solidarios, aunque quizá sea la oportunidad perfecta para luchar por el bien común que tanto necesitan.

Imagen: Scott Broome/ Unsplash.com

Según tu criterio, en una pareja ha de haber intimidad, respeto, diferencias y entrenar la mejor versión del otro; ¿aprovechan ahora las parejas esta unión forzosa para superar sus diferencias?

Algunas lograrán hacerlo, sin duda la minoría; creo que la mayoría saldrán afectadas de la cuarentena y post cuarentena, aunque puedan recomponerse en el futuro. Otras se separarán (y no pocas); si la apertura total ocurre después de las vacaciones, tales procesos se incrementarán.

¿Conocen mejor las parejas ese ‘para qué discuten’? ¿Crees que tiene que ver con el tipo de amor (o su ausencia) que se profesan?

Evidentemente el para qué discuten se va a relacionar con el tipo de vínculo y con el punto evolutivo en el que se encuentren; no creo que esté accesible para la mayoría de las parejas que discuten con frecuencia. Los aspectos inconscientes son los que mantienen dinámicas de conflicto durante largo tiempo; para eso estamos nosotros los terapeutas, si esas discusiones se hacen crónicas.

¿Cómo se articula tu método SGA en los procesos que sigues actualmente con tus pacientes? ¿Se ve la pareja como unidad, o la cuarentena les ha despertado hacia otra realidad?

Otra vez más dependerá de la pareja; en este sentido, luchar por el bien común o por una Sociedad de Gananciales Afectiva implica cierta madurez y tener los deberes hechos desde antes del confinamiento; han de saber que una pareja funciona cuando te hace crecer y decide hacerlo junta. Ésta es una oportunidad para aprender o para darse de tortas: si la pareja no se siente respetada, valorada o acompañada puede que la parte más egoísta aparezca como una manera compensatoria de abordar las dificultades; si las cosas van bien y se tienen en cuenta, la crisis no les hará daño.

¿Hay algún aspecto que te haya asombrado en tu día a día a propósito de las parejas en cuarentena?

Sí, ha habido un fenómeno sorprendente, como es el hecho de que parejas que parecía que iban a estallar han encontrado un camino para estar juntas y en cambio otras, que en apariencia no tenían problemas, han saltado por los aires. También hay un aspecto nuevo, como son aquellas parejas donde uno de sus miembros ha enfermado gravemente y en las que se puede observar quién puede acompañar, quién se angustia y quién no, porque hay que tener en cuenta el hecho de que algunas parejas están haciendo duelos. Ha habido muchos enfermos y fallecidos, a lo que las parejas no son ajenas, es decir, en este caso no es sólo un problema de convivencia, ya que se han movido emociones muy fuertes, las cuales nos llevan a saber estar al lado, o no, del otro cuando sufre. Porque esta pandemia no ha sido sólo confinamiento, sino enfermedad en diferentes niveles; también muerte lo que está golpeando muchas relaciones; la incógnita es: ¿sabrán acompañarse?

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