Goyo González, presentador, comunicador y showman: “No hay rincón de España que no tenga buena cocina”

Silvia Resa López

A lo largo de los catorce años de existencia del certamen de tapas y pinchos de Valladolid, el alma mater y conductor de las sesiones ha sido Goyo González, un profesional de la comunicación al que acaban de otorgar el premio Alcudia en su Tinta, especializado en literatura viajera y gastro.

No para de hablar; es un hecho que lejos de ser un freno, en el caso de Goyo González constituye un rasgo fundamental de su personalidad inquieta y activa. Sabe dinamizar, conoce cómo entretener y, lo que es más importante, conecta con el público, presencial o virtual, que se le ponga por delante.

Cuando una lo escucha se da cuenta de su sabiduría en el tema gastro, de ahí que su presencia sea ya un clásico en el Concurso Nacional de Pinchos y Tapas ciudad de Valladolid celebrado, como cada año y desde hace casi tres lustros, en los primeros días de noviembre.

Cuenta el propio Goyo que durante una de las primeras ediciones del Concurso de Pinchos y Tapas de Valladolid perdió a su hijo pequeño entre la multitud. Todos lo buscaron sin éxito y como el evento debía empezar, Goyo agarró micrófono e inició su trabajo.

Estaba Goyo intercambiando impresiones con uno de los chefs, Sergi Arola, cuando desde las gradas una vocecita preguntó al cocinero acerca de una receta de espaguetis con salchichas. El chef respondió a su interlocutor, de tan sólo siete años; “así fue como lo localizamos”, recuerda Goyo González; “como estaba micrófono en mano, le eché la bronca en vivo y en directo… menudo susto”

¿Qué significado tiene para ti un concurso gastro como el de Valladolid?

Personalmente lo considero equiparable a Madrid Fusión o San Sebastián Gastronomika, pues se trata de uno de los principales, tanto desde el punto de vista gastro como mediático. En este punto me gusta citar a su ideólogo, Luis Cepeda, al que secundó el ayuntamiento de la ciudad, que también apostó por ello y aunque es cierto que los primeros años fueron muy duros, todos aprendimos y actualmente el evento tiene rango mundial desde hace dos ediciones.

Después de casi tres lustros presentándolo, ¿te consideras un especialista, un experto?

Siento verdadero pudor a declararme gastroexperto; sí puedo decir que soy respetuoso con lo que me gusta, que ya sé algunas cosas y que igual me meto de lleno en este mundo y seguiré aprendiendo; se trata de un sector muy goloso en el que hay mucho intruso, gente que no desea ser profesional, presentadores que creen que basta con hablar ante la cámara…

¿Eres cocinero antes que fraile?

Siempre aprendiendo; empecé en la SER en 1983 y tras Cádiz y Algeciras volví a Madrid; estuve con Gabilondo en Radio Madrid; luego en Punto Radio durante dos años y más tarde en la Cope; en televisión participé en la Ruleta de la Fortuna, con actores, galas… fueron épocas de mucho trabajo.

Actualmente en la radio, Cadena Cope, hablamos de productos, recopilando información; pero nuestra intención es la de entretener, por lo que cada cual asume un rol, un personaje; jugamos un poco a eso y… sí, somos como los dibujos animados. Todo ello gracias a que hay muy buena relación en el equipo.

¿Piensas como tal (cocinero) cuando no estás ejerciendo de periodista, presentador o showman?

Soy muy aficionado a los programas sobre gastronomía, que en realidad es cine gastronómico; veo productos, mercados, a los chefs y disfruto. Además, cocino en casa y tengo conocimiento de los productos de mercado; esta actividad se plasma en Instagram, pero exclusivamente de lo que cocino con y para los míos. Aquí va surgiendo la idea de contar historias, montar programas con la gastro como hilo conductor.

Suena a nueva etapa profesional… ¿te apuntas al cambio?

A todos se nos agotan las etapas; actualmente a la tele convencional le están echando el gancho las plataformas, pues hoy todo es tele a la carta y la verdad es que me apetece estar en esa trinchera, desde el momento en el que hago algo que se vende porque se trata de un producto de calidad, comunicando las cosas que me gustan. En este sentido, podrían surgir proyectos con algunas plataformas para televisión, con el fin de hacer proyectos distintos, vendiendo ideas en equipo, con sucesos pero que no fueran tan dramáticos.

En cuanto a los medios actuales, me da igual radio o televisión, aunque la primera es donde me he criado, mientras que a la segunda la echo de menos, pero no tanto por la imagen o la fama, sino como lugar de trabajo.

¿Qué destacarías de la gastronomía española? ¿Está en la cumbre o es ya un clásico?

No hay rincón de España, desde la tradición a la vanguardia, que no tenga buena cocina. Ahora casi todo es bueno y ello porque chefs como Pepa Muñoz de El Qüenco de Pepa, Susi Díaz chef en La Finca, Amaia Ortúzar de Ganbara o Elena Lucas de La Lobita, por citar a las componentes del primer jurado permanente formado sólo por mujeres en el concurso, lo hacen posible.

“Estoy aburrido del estrés de si me llaman o no…”, reconoce el popular presentador; “en Telemadrid echaba muchas horas, aunque también disfrutaba mucho con mi trabajo y así durante tres años, a lo largo de los cuales conseguí un sueño, como lo era para mí participar en la retransmisión de las campanadas de noche vieja”; “era mi ilusión, así que disfruté como un niño chico, con la familia cerca mientras trabajaba”.

“Soy de Madrid y tengo muchos recuerdos chulos”, dice para terminar Goyo González.

 

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